SAVITATCEPXE
Dale la vuelta.
En el diccionario hay dos acepciones de la palabra expectativa que pueden representar a dos tipos de personas muy diferentes.
Por un lado, está la ilusión: esperanza de realizar o conseguir algo.
Y por otro, está el análisis: posibilidad razonable de que algo suceda.
Creo firmemente que están hablando de dos cosas muy diferentes. La esperanza suena a fe y la posibilidad suena a matemáticas, no hay maridaje posible. Sin embargo, lo que pudiera parecer más derrotista y negativo que es no tener expectativas se puede convertir en algo feliz, alegre y sorprendente. Igual el problema de los retos y los buenos propósitos para el nuevo curso no es que sean muy ambiciosos e irrealizables, igual el problema está en las expectativas.
Salir a la vida y salir al trabajo con actitud proactiva y sin expectativas me parece muy inteligente. No quiere decir que no tengamos objetivos o metas, quiere decir que le demos la vuelta a las expectativas: vamos a ‘suceder’ primero y a ‘exspecta’ después…
